En mi mundo ideal una madre llegaba a todo, y siempre sonriendo.
Luego crecí, se me cayeron ciertos mitos y tuve que rearmarlos para ser mamá, cogiendo cosas de la realidad y de mi ficción.

Nunca he hecho nada que me hiciera crecer tanto como ser madre, ni dice más de mi seguramente, porque es donde trato de dar mi mejor versión.
Quien me conoce sabe lo que me obsesiona ser lo que no tuve y no repetir comportamientos, y lo que me duele no poder evitarlo en ocasiones..

A veces lo consigo y otras me convierto en mito, y si, duermo cada vez menos y hago cada vez más, pero siempre me alimento de su visión, que me enseña a vivir, y me hace reír y llorar a la vez...

Porque la vida es eso, reír con ganas y llorar cuando toca..y a veces cuando no toca :-) pero, sobre todo, ver cómo se convierten en mujeres increíbles.
Y para reírse nada mejor que coger el iPad después de ellas..
6 comentarios:
jajajajajajaja debí ponerles el mismo nombre a mis gemelos...no lo había pensado, me parto!!!! son geniales!!!! Muy bonita la entrada Rosa.
Jajajaja, qué pelea con los pañuelos. Me encanta la tercera foto, tan real! Me inspira mucha ternura. Besos, supermami.
pero qué grandes son estas dos niñas...y se lo deben a su amatxu!!
Besosss!!!
y van para actrices, cuidadín!!
Vida mini, Amor maxi.
Y la maternidad que nos eleva y (a veces) nos estrella, pero siempre con la motivación de ser mejores personas para ser mejores madres.
Feliz día, amiga.
Ja, ja, Rosa, se van a ahorcar con tanta vuelta que le dan al pañuelito!!! Geniales tus niñas, como siempre
Son geniales tus hijas!! ♥
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