Sofía
Seguramente ir a la playa es una de las cosas que más pueden gustarle a un niño. Si además es un niño "de interior" todo le sorprende de una manera diferente. Jugar con piedras fue una constante de mi infancia en Santoña y ahora lo hacen mis hijas.
Da igual lo que creamos que cambian las cosas, algunas siempre estarán ahí.
Por suerte, la imaginación y una playa de piedras pueden regalarnos recuerdos de vida
Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquéllo que desea
La Quinta Montaña. Paulo Coelho